El otro día llevé a mi amigo Lolo y a su banda SONEM a Punto Radio, a que saliesen en nuestro programa de radio. Pero vaya, al parecer nos habían dado vacaciones de dos semanas y nadie en la redacción se había acordado de llamarnos, cosas que pasan.
Afortunadamente nos topamos con algunos amigos que trabajan en La Voz Digital, y entrevistaron a los muchachos con cámara y todo, vamos, todo un lujo. Tras la grabación, eso sí, los digiteros me pidieron que les ayudara a llevar la cámara y los micros a la calle, pues querían hacer algunas entrevistas a los viandantes, y el equipo pesa lo suyo.
Allí en mitad de la calle, ante la mirada disimulada de la gente que pasaba por allí, los compañeros comenzaron a montar la cámara y me dejaron aguantando el micrófono. Como siempre he tenido espíritu de Rana Gustavo, me puse a retransmitir una noticia falsa a modo de broma (conste que ni la cámara ni el micro estaban grabando):
“Trágicos sucesos los acaecidos esta tarde, cuando una docena de niños han sido sodomizados por una manada de perros salvajes…”
De repente, veo como todo el mundo que pasa por la calle se para, se gira y me mira con ojos atónitos. Enseguida continúan caminando, estupefactos, comentando la noticia. ¡La mayoría se la han tragado! Sin lugar a dudas, muchos se habrán despertado buscando en las páginas del periódico el trágico suceso… las cosas de sostener un símbolo fálico del Cuarto Poder.